julio 31, 2012

NEAR EQUAL - DAIDO MORIYAMA

(subtítulos en ingles)


REPORTEROS DE GUERRA - YAN MORVAN

Portada

Yan Morvan ha publicado el libro "Reporter de guerres" (Éditions La Martinière), memoria de los reportajes de guerra iniciados por Aurélie Taupin. Es la historia de "cuarenta años en el filo de la navaja" de Yan Morvan. 

Yan Morvan fue, por supuesto, un corresponsal de guerra. Incluso ganó el Premio World Press en la categoría "Spot News" por su cubrimiento de la guerra en Beirut. Sin mencionar la Medalla de Oro Robert Capa. "Él es el único que tiene la templanza para tomar fotografías de estudio en la líneas frontales," comenta uno de sus colegas. 

Morvan cuenta la mañana del 23 de octubre de 1983, cuando dos atentados mortales golpearon las fuerzas estadounidenses y francesas. Su fotografía de la mano de un soldado atrapado bajo los escombros de un edificio fue vista alrededor del mundo. 

Yan Morvan no es un extraño en las guerras extranjeras. Pero este libro se llama Reporteros de Guerra, en plural, y Morvan se interesa por cada guerra, cada conflicto, incluyendo las tan conocidas guerras de "sociedad." Por más de 40 años, ha cubierto las guerras de pandillas en los suburbios de París. "A diez minutos de los límites de la ciudad, hay distribuidores peleando por defender su yerba" dice.

En el frente de Yugoslavia, en Ruanda, en Grigny (un proyecto en los suburbios de París), Morvan siempre avanza. Para Gang, uno de sus libros con Jean-Mac Barbieux, fue golpeado e interrogado, para ser el próximo en una lista de secuestrados, o muertos. 

Un iconoclasta, un esclavo de su curiosidad, Yan Morvan se interesó por igual por el mundo del sexo, y en su (ahora coleccionable) libro Mondosex, un "pequeño catálogo sobre el comportamiento sexual a los inicios del siglo XXI." Es imposible relatar todas las aventuras de Morvan. Cuando se habla de la cualidad de su trabajo, responde "¡Tengo más por venir! No sé como parar. Algunas veces no paro ni siquiera para darle uso al trabajo que he terminado."

Para él cada día es una pelea, una batalla en ciernes para obtener las mejores noticias allí afuera. Él es un periodista increíble. Pero su vida es también una lucha eterna consigo mismo para llegar más adentro al mundo de los artistas -Yan Morvan es un verdadero fotógrafo. Para él, debe cortarse el término de fotoperiodista en dos. Él es un periodista Y un fotógrafo, uno que no tiene miedo a lo digital, que siempre está un paso adelante. 

Desde el comienzo fue un fotógrafo avezado, actualmente es un fotógrafo consumado, pero que no ha perdido la pasión juvenil. Sigue buscando nuevos caminos para innovar, para poner nuevas técnicas al servicio de la visión del mundo y del arte contemporáneo. 

Morvan está eternamente insatisfecho. No descansa en los laureles. Se pone siempre en la línea para cada reportaje que realiza, redescubre cada tiempo el placer de un niño que descubre el mundo y se dice a sí mismo, "puedo hacerlo."

Reporter de guerres no es un cuento de un corresponsal de guerra siempre en movimiento, sino un inventario de las dificultades, las ordalías, los éxitos y fracasos de un hombre ferozmente independiente determinado a ver a través de las cosas.

http://www.yan-morvan.com/


Fotografía: Yan Morvan - Belfast (Reino Unido), mayo 5 1981
Huelga de hambre de Bobby Sands.


Fotografía: Yan Morvan - Beirut (Líbano), julio 1985
Por la línea fronteriza entre los barrios cristianos y musulmanes de Beirut, llamada "Línea Verde," los niños juegan en una guerra real. Mujeres, ancianos y niños se han convertidos en objetivos de la guerra moderna, donde el problema es el control de la situación.


Fotografía: Yan Morvan

Fotografía: Yan Morvan

Fotografía: Yan Morvan - Montana (EEUU), 2007
Festival Testículos de Montana.


Fotografía: Yan Morvan - Campamento de Kigli, Ruanda / abril 1994
Proyecto de Médicos Sin Fronteras.


Fotografía: Yan Morvan
Pandillas 80. La inmigración proveniente de Magreb y África remplaza a los niños de los obreros polacos, portugueses e italianos. Los rituales siguen siendo los mismos solo cambia el color de la piel.


Fotografía: Yan Morvan - Beirut (Líbano), octubre 1983
Un carro bomba estalló en los refugios chiítas de Beirut Oeste. Un hombre sale de los escombros con un niños muerto en un brazo.


Fotografía: Yan Morvan - EEUU, agosto 1998
Festival "Burning Man."


Fotografía: Yan Morvan - Iran / Irak, septiembre 1980
Guerra de Irán- Irak. Combatiente "Bassidj" en el frente de Abadan.


Francoise
Fotografía: Yan Morvan

Rue Didot
Fotografía: Yan Morvan 

Fotografía: Yan Morvan - Francia, diciembre 2011
Grigny - La Grande Borne. La lucha contra el desempleo es una prioridad en la política de prevención contra la formación de pandillas.


Guy Georges alias Jo
Fotografía: Yan Morvan - Francia, abril 1995
En Saint Sauveur, militante del DAL (Droit au logement) [Derecho a la Vivienda]. "Cuando realizaba las fotos se encargó de los flashes más pesados. ¿Cómo íbamos a saber que era "el asesino del este de París.


Fotografía: Yan Morvan - Bélgica
Recreación de la Batalla de Ypres, 1917.

LJDLP

julio 30, 2012

DETRÁS DEL OBJETIVO - ERIC VALLI

Eric Valli es un realizador y fotógrafo documental que se define a sí mismo como un viajero: "Mi motivación es vivir y conocer gente... y después viene la fotografía. Es una manera de dar testimonio de las regiones sorprendentes que he ido viendo". Fiel a la fotografía analógica (aún dispara con Leica con Kodakchrome o Ektachrome), piensa que el soporte no importa. Lo que importa es que la foto transmita emoción y sea buena. En su trayectoria profesional como fotógrafo ha trabajado para National Geographic, Geo, Life, Paris Match, Sunday Times, Smithsonian, entre otros.

Las siguientes fotografías son del libro: “Derriere l’objectif d’Eric Valli”, photos et propos. Editions Hoëbeke, 2010. Desde el Himalaya

http://ericvalli.com/

Fotografía: Eric Valli

Fotografía: Eric Valli

Fotografía: Eric Valli

Fotografía: Eric Valli

Fotografía: Eric Valli

Fotografía: Eric Valli

Fotografía: Eric Valli

Fotografía: Eric Valli

Fotografía: Eric Valli

Fotografía: Eric Valli

Fotografía: Eric Valli

Fotografía: Eric Valli

Fotografía: Eric Valli

Fotografía: Eric Valli

Fotografía: Eric Valli

Fotografía: Eric Valli
AV

julio 29, 2012

DESPUÉS DE LA PRIMAVERA: MUJERES DE LA REVOLUCIÓN ÁRABE


Un año después de que capturaran la imaginación del mundo, las revoluciones de Egipto y de Libia están ahora en el filo de la navaja. El sentimiento de esperanza que siguió a la expulsión de Egipto de Hosni Mubarak y de Muammar Gaddafi de Libia -el primero fue sacado por los altos comandos del ejército; el segundo fue eventualmente asesinado por la milicia rebelde después de una sangrienta guerra civil- se ha marchitado. En Egipto, la sombra de la dominación militar permanece a pesar de la victoria en las elecciones presidenciales de un candidato de la alguna vez llamada Hermandad Musulmana. (Muchos liberales, mientras tanto, cuestionan el compromiso islamico por la libertad y la democracia abierta.) En Libia, el violento derrocamiento de la dictadura de cuarenta años de Gaddafi  ha dejado atrás un estado incipiente, dividido por las milicias tribales, aún cuando la nación ha tenido elecciones. 

Testigo de primera mano de esta agitación, la fotoperiodista Sarah Elliot se dedicó a documentar a aquellas que más ganaron -y perdieron- por las transformaciones de la Primavera Árabe: las mujeres. Las revoluciones en ambos países, destinadas al derrocamiento, con un profundo autoritarismo, se presentó a las mujeres como "una oportunidad que ellas nunca habrían imaginado," dice Elliot. Las mujeres se congregaron en las límites de las protestas en la Plaza Tahrir en El Cairo; y en Libia, algunas estaban también en los límites- con armas.

Sin embargo, cuando Elliot llegó a Libia el último agosto, no mucho antes de la caída de la capital Tripoli, empezó con una historia que parecía -o al menos empezaba a ser transmitida al mundo exterior- pertenecer a las mujeres. Mientras que las innumerables imágenes que salían del Norte de África mostraban cientos de hombres cantando en las calles o que se pavoneaban alrededor de los tanques abandonados, "las mujeres eran completamente invisibles, estaban ausentes," dice Elliot. En Tripoli, ella fue a hospitales y prisiones, reuniones de civiles y edificios gubernamentales saqueados, entrevistando mujeres de todas las clases sociales y colores políticos. Su proyecto incluía tanto a una francotiradora pro-Gaddafi, a quien Elliot conoció en la cama de un hospital y después volvió a encontrar en prisión, así como un grupo de mujeres afiliadas a la rebelión- incluyendo una mujer que traficaba balas en su maleta, y otra, una luchadora en el frente, que llamó a su hijo "Doshka," como una famosa ametralladora. 

Las fotografías de Elliot mezclan el retrato y el reportaje; el testimonio de a quienes entrevistó es muy importante. "No solo estaba tomando fotos," dice Elliot. "Me senté con ellas por horas y mantengo el contacto. Quiero contar sus historias completas." Ella espera expandir el proyecto desde Libia y Egipto a cubrir toda la primavera árabe- de inmediato a Túnez, donde los levantamientos del año pasado empezaron y donde existe un frágil consenso entre las fuerzas islamiscas y seculares que llegaron al poder en la estela de la revolución. 

Para las mujeres hay mucho en juego. La promesa de un cambio político radical corre en contra de la realidad de unas sociedades conservadoras y profundamente patriarcales. Tanto con las pos-revoluciones de Egipto y Libia, la presión islámica cortó el mínimo de cuotas de mujeres en las nuevas elecciones. Aumenta el temor por un retroceso de lo poco ganado por los derechos de las mujeres en la era de las dictaduras, las cuales, aunque represivas, tendían a ser seculares. En Egipto, los incidentes de violaciones sexuales e intimidación -que tuvieron un breve respiro durante los vertiginosos días de unidad en la Plaza Tahrir- han empeorado; muchas se sienten más marginadas por el status quo de la pos-revolución. "Para las mujeres, hay un sentimiento de que su revolución realmente no ha terminado," dice Elliot. Ella espera seguirlas mientras sus luchas continúan.

http://sarahelliottphotography.com/

Fotografía: Sarah Elliot - Tripoli (Libia), septiembre 2011
Mujeres de todas las mujeres se reúnen por cientos en la Plaza de los Mártires en Trípoli para celebrar la expulsión de Gaddafi.


Fotografía: Sarah Elliot - El Cairo (Egipto), noviembre 2011
Un aviso cuelga en la Plaza de Tahrir, "las mujeres también están presentes."


Fotografía: Sarah Elliot - Trípoli (Libia), agosto 2011
Salma Taghdi, 22 años, Aseel Tajuri, 22 años, y Maysam Shebani, 22 años, crearon un periódico revolucionario para ofrecerle a los ciudadanos de Trípoli con actualizaciones diarias que escuchaban en la radio. Taghdi y su padre usaron la radio para escuchar sobre los movimientos de las tropas de Gaddafi desde el inicio de la Revolución Libia.


Fotografía: Sarah Elliot - Tripoli (Libia), septiembre 2011
Las mujeres de todas las edades se reúnen por cientos en la Plaza de los Mártires en Trípoli para celebrar la expulsión de Muammar Gaddafi.


Fotografía: Sarah Elliot - El Cairo (Egipto), diciembre 2011
Una mujer mira desde un bus una protesta afuera de los juzgados en El Cairo.


Fotografía: Sarah Elliot - Tripoli (Libia), marzo 2012
Jumana Wali, de 20 años, ha disparado por los últimos cinco años. Su madre, Amal Taher Arab, de 51 años, y su hermana mayor Areej Ibrahim Wali, de 24 años, son las mejores tres mujeres tiradoras en Libia.


Fotografía: Sarah Elliot - El Cairo (Egipto), noviembre 2011
En noviembre 28 de 2011 Egipto tuvo sus primeras elecciones parlamentarias. "Esta es la primera vez que voto, hay muchas mujeres que nunca lo han hecho antes," dijo Norhan Korim, de 22 años.


Fotografía: Sarah Elliot - Tripoli (Libia), marzo 2012
 Sarah Esmael, de 29 años, es presentadora de un programa político online llamado Conversaciones y Opiniones.


Fotografía: Sarah Elliot - Tripoli (Libia), abril 2012
Un grupo de Scouts femenido se reúnen en Trípoli para un Jamboree de una semana. Las scouts han planeado viajar fuera de la capital a un campamento, pero los conflictos tribales en Zwara preocupa a los padres de las niñas.


Fotografía: Sarah Elliot - Tripoli (Libia), marzo 2012
Un grupo de mujeres y de ONG se reúnen para celebrar el Día de la Mujer. Los grupos "La voz de la mujer libanesa" y "Fénix Libia" están presentes, todas vestidas de blanco que significa paz.


Fotografía: Sarah Elliot - Tripoli (Libia), abril 2012
Una mujer libanesa reza en su cuarto. Cuando los musulmanes oran se presentan a sí mismos ante Dios, estar completamente cubiertos es una marca de respeto.


Fotografía: Sarah Elliot - Tripoli (Libia), abril 2012
Freeda Shlabi, de 56 años, tiene un "archivo rojo" abierto en su contra en 1980 por el Ministerio del Interior de Gaddafi. "Ellos empezaron a engañarme, llamarme e investigarme por el nombre de mis amigos."


Fotografía: Sarah Elliot - Tripoli (Libia), marzo 2012
En marzo 8 de 2012, reconocido como el Día de la Mujer, un grupo de mujeres y ONGs se reúnen para celebrar.


Fotografía: Sarah Elliot - Tripoli (Libia), abril 2012
La Doctora Mariam Tayeb, de 32 años, con su hija de 3 meses, Doshka. Tayer fue una rebelde que peleó por la ciudad de Bani Walid. Estaba embarazada de 7 meses de su primer hijo en ese momento.

TLBox

UN FOTÓGRAFO SECO

Fotografía: Raymond Depardon

Pienso que lo propio de un fotógrafo es traicionar lo real. Hace falta simplemente dominar esta traición, y hace falta que sea coherente consigo misma. Creo que traiciono ciertas cosas, pero intento no traicionarme a mí mismo. ¿Qué es lo que deambula? Es la mirada en estado puro. Es mi mirada en estado puro. ¿Qué valgo cuando salgo del tema, de la historia, de la leyenda, del mito, del periodismo, de la información, de cualquier pretexto a que agarrarse? ¿Qué soy, qué valgo, cuál es mi mirada? [...] Muchos fotógrafos tienen esta obsesión de la unidad de la mirada, siempre buscando que al final de su vida haya una coherencia entre su primera y su última foto, para hacer un libro bonito, una gran exposición, etc. Yo me parto de risa. Quizás fuera el cine lo que me haya dado esto. Con cada película yo cambio un poco mi forma de hacer. Esto no quiere decir, ciertamente, que a cambio se pueda reconocer mi forma de fotografiar. [...]

Entonces, ¿cuál ha sido mi mirada mientras deambulaba…? ¿Acaso han sido los cielos, los paisajes, los soles, las luces que he encontrado en ciertos países? Es seguro que hay luces que me interesan más que otras. Que el bosque, por ejemplo, es un lugar que no me interesa mucho. Lo bucólico es algo para mí difícil de fotografiar. Mientras que los lugares desnudos, un poco vacíos, secos… Eso es, yo soy un fotógrafo seco, no soy un fotógrafo húmedo.

– Raymond Depardon, Errance, Éditions du Seuil, 2000

CC

julio 27, 2012

ALEX WEBB

Autorretrato
Fotografía: Alex Webb - Hong Kong

Alex Webb llegó en el momento justo en el que los fotógrafos estaban buscando nuevas formas de ver y trabajar en color. Mientras muchos fotoperiodistas aún trabajaban en blanco y negro a finales de la década de 1970, Webb sentía que había llegado a un callejón sin salida con las fotos en blanco y negro que había estado tomando en Nueva Inglaterra y alrededor de Nueva York. es cuando encuentra una copia de Los Comediantes, la novela de Graham Green ambientada en el violento mundo de Papa Doc en Haití. La novela inspiró a Webb a abordar un avión a Puerto Príncipe, "un mundo de vitalidad e intensidad emocional." El viaje transformó a Webb y a sus fotografías. Lo impulso a explorar el Caribe y la frontera de Estados Unidos y México, lugares definidos por la luz, el calor y la actividad; capturar estos elementos le pedirá cambiar a Webb a color. Hoy Webb es muy reconocido como uno de los fotógrafos más importantes e influyentes de las últimas cuatro décadas. 

Las fotografías de Webb cuentan historias. Algunas son novelas enteras. En una, un helicóptero vuela en el fondo que como parte de la Patrulla de Frontera de Estados Unidos llevan inmigrantes a custodia. En otra, una niña en México está suspendida en el aire sobre una piscina con columnas de humo de la línea de fábricas detrás de ella. Coches abollados y pies descalzos polvorientos, sombras y siluetas, perros y gallos, balones de fútbol y niños de cabeza- las imágenes de Webb están llenas de color, movimiento y vida. "Siempre estoy jugando en esa línea," dice Webb, "añadiendo algo más, y aún así manteniéndolo lejos del caos." En los últimos 40 años, él ha encontrado esa línea por todo el mundo, desde La Habana hasta Estambul. Algunas veces, la acción es fracturada por postes, ventanas, espejos y escaleras de concreto. El curador Vince Musi lo pone de esta forma: Webb está en sintonía con "el sentimiento de la calle donde es implacable en la búsqueda de imágenes."

El Fotógrafo:
Nació en San Francisco en 1952, Alex Webb ha hecho parte de exhibiciones alrededor del mundo. Ha ganado una docena de premio, incluyendo el Premio de Fotografía a Color Leopold Godowsky en 1988, la Medalla Leica a la Excelencia en 2000, y el Guggenheim Fellowship en 2007. Su trabajo está en las colecciones del Museo de Artes Finas en Houston; el Museo de Artes Finas en Boston; el Museo Metropolitano de Arte y el Museo Guggenheim en Nueva York. Se unió a Magnum Photos en 1976, y desde entonces, sus fotografías han aparecido en la revista Time, Life, The New York Times Magazine, la Revista de la National Geographic, y más. Ha publicado nueve libros, el más reciente "The Suffering of light," una colección se treinta años de trabajo. Colabora en proyectos en los Estados Unidos con su esposa, la fotógrafa Rebecca Norris Webb. 

Fotografía: Alex Webb - San Isidro, CA 1979

Fotografía: Alex Webb - Bombay, India 1981

Fotografía: Alex Webb - Bombardolopolis, Haití 1986

Fotografía: Alex Webb - Sancti Spiritus, Cuba 1993

Fotografía: Alex Webb - Estambul, Turquía 2001

LJDLP