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agosto 23, 2013

ADOLFO KAMINSKY - UN HOMME LIBRE

Adolfo Kamisnky - Marsella, 1953

Adolfo Kaminsky, un hombre de la resistencia y experto en falsificación, pasó 30 años de su vida haciendo documentos falsos para salvar vidas. Durante la II Guerra Mundial, mientras estampillaba para hacer carnets de identificación, Kaminsky descubrió la fotografía. 

Después de la guerra, Kamisnky tomó miles de fotografías artísticas. Con su visión clarooscuro del mundo, sus personajes favoritos eran trabajadores, amantes secretos, mercaderes, modelos y maniquíes, muñecas rotas y vagabundos con barba. Desde los mercados de Saint.Ouen a Pigalle, capturó las miradas, las siluetas solitarias, la luz, la elegancia y al oprimido, todo lo que hace a este mundo.

A través de su vida, las actividades clandestinas de Kaminsky lo forzaron a sacrificar sus ambiciones artísticas. Ninguna de sus fotografías fueron exhibidas antes de 2011. 

En 2009, este hombre en las sombras finalmente accedió a romper su silencio por petición de su hija, que escribió una biografía sobre él: Adolfo Kaminsky, una vie de faussaire (Calmann-Lévy).

Adolfo Kamisnky

Adolfo Kamisnky - París, 1955
Chucherías de paso.


Adolfo Kamisnky

Adolfo Kamisnky

Adolfo Kamisnky - 1965
El aprendiz de forjador (En la lucha contra Franco en España, foto tomada en el laboratorio de documentos falsos de Adolfo Kamisnky).


Adolfo Kamisnky

Adolfo Kamisnky

Adolfo Kamisnky

Adolfo Kamisnky - 1946
París en la noche, una mujer sola espera.


enero 21, 2013

NEREO LÓPEZ, EL CONTADOR DE HISTORIAS

Fotografía: Nereo López - Colombia, 1958

Pocas personas en Corona, un barrio de Queens lleno de colombianos, sospecharían que el anciano con sombrero que camina lentamente por la Avenida 82 le ha sido recientemente otorgada la Cruz de Boyacá, uno de los más grandes honores de su tierra natal. 

Aún a los 92 años, Nereo López es sin duda uno de los fotógrafos colombianos más destacado de su -o cualquier- generación, siempre en movimiento mientras retrata lo famoso y lo oscuro, a los poderoso y los desposeídos.

Como uno más en la edad de oro del fotoperiodismo, el Sr. Nereo López siguió el ejemplo de revistas como Look y Life, pero dejó su perspectiva estadounidense para él. A mediados del último siglo, documentó su propio país con la misma dedicación y talento de algunos de sus contrapartes estadounidenses o europeos. Sus imágenes muestran el heroísmo en la lucha diaria de sus compatriotas. Es una mirada sincera, sin adornos pero con empatía que ayudó a Colombia a entenderse a sí misma.

"Mi trabajo era hacer historias sobre seres humanos," dice. "Y la mayoría de ellos eran pobres."

Pero se apresura a añadir que retrataba "la pobreza, no la miseria" en sus viajes a través del país. Bromea diciendo que se movía tanto que probablemente pasó un total de dos años en su carro durante ese tiempo de itinerante. Era un reflejo de su trabajo. 

"Nereo López era, sobre todo, un fotógrafo itinerante dedicado a contar historias así como a veces a cartografiar, prácticamente de ese género híbrido que combinaba poesía visual con foto ensayos documentales," escribió Santiago Rueda Fajardo, curador, en un ensayo que acompaña el libro "Nereo López: Un contador de historias," una retrospectiva de su trabajo. "Entre otras cosas, su trabajo logra la importante tarea de ayudar a "abrir los ojos" de la Colombia urbana a los valles y cordilleras andinas, las costas del Caribe a los que estaban unidos con unos pocos vuelos y botes y un débil sistema ferroviario  Era un país que no conocía la vida de otras personas que habitaban su territorio. Nereo fue el primero en tener acceso a muchos lugares y personas que nunca antes habían sido fotografiadas."

Al tiempo que la importancia del Sr. López crecía, ganó acceso exclusivo durante la visita a Colombia del Papa Paulo VI en 1968 y a Gabriel García Márquez cuando ganó el Premio Nobel de Literatura en 1982. El Sr. Rueda Fajardo dice que el Sr. López fue entre todos el primer fotógrafo colombiano en ser visto como un "fotógrafo- artista", atrayendo fama internacional y la publicación de libros. 

En ese momento, Hernán Díaz era el otro único fotógrafo en su liga, escribe el Sr. Rueda Fajardo. Pero a diferencia del Sr. Díaz - un hombre de estudio más parecido a Richard Avedon- el Sr. López fue un periodista itinerante e independiente que produjo ensayos junto con escritores para un lector internacional. 

Si inclinación por la búsqueda de lo heroico en el día a día llegó natural y no dolorosamente. Perdió ambos padres cuando tenía 11 años y fue criado por diferentes parientes.

"No tuve tiempo de pensar lo que quería ser porque tenía que sobrevivir," dice.

Pero como muchos de su generación, su destino hacia la fotografía fue fortuito. Siendo adolescente, empezó a trabajar como portero en un cine en Barranquilla. En el transcurso de 10 años, trabajó de tal manera que empezó a escalar, de portero a proyeccionista y luego como administrador. En ese espacio de tiempo vendía fotos a sus amigos. Pero aún dentro del teatro pensaba como un fotógrafo mientras veía películas mexicanas o estadounidenses. 

"Veía dos películas cada día," dice. "Estudié la fotografía de las películas."

Inspirado por el cine en el que estaba inmerso, imaginó que algún día podría convertirse en fotógrafo de cine. Pero cuando llegó su primera oportunidad para trabajar como fotógrafo de un periódico, pronto todo cambió.

Corralejas en Sucre
Fotografía: Nereo López - Sucre, Colombia, 1962

La inspiración siempre estuvo allí. "Mis proyectos son reflexiones de lo que vi en el cine," dice.

En 1952, empezó a trabajar para el segundo periódico más grande del país, El Espectador. Como no tenían cuarto oscuro, imprimía sus fotos en su cocina de noche, usando platos y tazones para sus químicos. En 1957 se convirtió en fotógrafo en jefe para Cromos, una revista fotográfica en la línea de Life o Look.

Uno de sus primeros ensayos, una pieza épica del Río Magdalena, claramente tiene su sello y estilo. También se convertiría en corresponsal para la revista brasilera O Cruzeiro.

Después de décadas de fotografiar y viajar, en 1987 puso todo lo que tenía en Enseñanza y Cultura fotográfica, un centro dedicado a la fotografía, que contaba con una galería, cuartos oscuros y una librería. Pero a causa de un pobre manejo, fue forzado a cerrar el centro y donar 1.200 libros a la biblioteca nacional. 

Estaba en bancarrota, sin pensión y con 80 años.

"Si estuviera viviendo en Colombia en ese momento estaría muerto," dice. "En Colombia, no tengo horizonte. Ahora tengo un nuevo horizonte." Debido a que un amigo en Nueva York, que sabía de su crisis, le ofreció un tiquete. Y fiel al espíritu del fotógrafo viajero, el Sr. López se mudó a Nueva York con una visa de artista en 2000 y se convirtió en ciudadano estadounidense cinco años después. 

Hasta hace poco, rentaba dos pequeños espacios en una casa de Richmond Hill, Queens. Una era su oficina  -llena hasta el techo con sus negativos archivados, libros, hojas de contacto y equipo de computadora. En el otro, dormía en una vieja cama de madera apoyada en cubetas de plástico. Recientemente se mudó a un apartamento espacioso de una sola habitación en un edificio para ancianos en Harlem.

El Sr. López ha vivido sencillamente desde que se mudó, aunque no quiere decir que languidezca en la oscuridad. Ha tenido conferencias en Harvard, ha sido reconocido por el Consejo de la ciudad de Nueva York y su trabajo ha sido mostrado en el Museo de Queens y El Museo del Barrio.

Su Rolleiflez ha sido remplazada por una Canon G- 9. Busca en sus archivos de la manera que muchos fotógrafos hacen -de memoria. Siempre productivo, sigue persiguiendo nuevas ideas. 

El Sr. López volvió hace poco de un viaje a España y Francia en el que enseñó y fotografió. Planea llamar a su próximo proyecto, sobre el envejecimiento, "The Golden Age" [La edad dorada].

"Hoy, estoy un poco cansado, y no tengo la energía de trabajar de la manera como lo hacia antes," dice.

Cansado pero aún activo.

"El día que no sea una persona activa," dice, "moriré."

Fotografía: Nereo López - Yopal, Casanare, Colombia, 1958

Bar en un barrio de clase trabajadora
Fotografía: Nereo López - Barranquilla, Colombia, 1954

Fotografía: Nereo López - Yopal, Casanare, Colombia, 1958

Fotografía: Nereo López - Usiacurí, Atlantico, Colombia 1953

Fotografía: Nereo López - Silvania, 1958

Fotografía: Nereo López - Río Boyacá, 1958

Carnaval de blancos y negros
Fotografía: Nereo López - Pasto, Colombia, 1962

Foto familiar.
Fotografía: Nereo López - Yopal, Casanare, Colombia, 1958

TNYT

diciembre 07, 2012

SURGIMIENTO Y CAÍDA DEL APARTHEID

En afrikaner, la palabra apartheid al principio hacía referencia a la separación de barrios residenciales y solo después a la supresión de los derechos civiles para los africanos, asiáticos y personas de color. En la larga batalla por ganar esos derechos, el rol de la fotografía fue muy importante. Con la introducción del apartheid en 1948, los medios fueron radicalmente más efectivos. Cada fotografía, antes antropológica por naturaleza, se volvió un poderoso instrumento en la lucha social, igualitaria y democrática. 

Muchas de las fotografías que se conocen fueron tomadas por fotógrafos que viajaron por Sudáfrica trabajando independientemente o en coordinación con el movimiento anti-apartheid. Las fotografías tomadas por los mismos sudafricanos se mantienen como las mejores. Críticas e incisivas, ofrecieron una mirada a uno de los más grandes eventos y a la vida diaria de la población negra. 

A través de sus fotografías, Leon Levson, Eli Weinberg, Davod Goldblatt, Peter Magubane, Sam Nzima y Ernest Cole cuentan la historia de la lucha de su país contra el racismo. Descubriendo que su trabajo es parte del deber de la memoria. 

Fotografía: Gille de Vlieg - Sudáfrica, mayo 30 1985
Jean Sinclair, miembro fundador de los Black Sash en la avenida Jan Smuts, Johannesburgo.


Fotografía: Alf Khumalo - Sudáfrica, 1963
Sudáfrica va a los tribunales. La policía y la multitud afuera de la corte. Todo el mundo miraba cuando los tres más grandes juicios por sabotaje empezaron en Pretoria, Ciudad del Cabo y Maritzburg. Afuera del Palacio de justicia durante el Juicio Rivonia. Foto del Archivo de Historia Africana Baileys.


Nelson Mandela
Fotografía: Eli Weinberg - Sudáfrica, 1961
Retrato de Nelson Mandela vistiendo un collar tradicional y una manta. Escondido de la policía durante su periodo "Black pimpernel".


Fotografía: Eli Weinberg - Sudáfrica, diciembre 19 1956
Multitud cerca al Salón Drill en el primer día del Juicio Treason en Johannesburgo. Foto del Museo de África.


Fotografía: Greame Williams - Sudáfrica, 1991
Miembro del ala de ultra derecha de los AWB asiste a una manifestación con su novia en Pretoria.


Fotografía: Gille de Vlieg - Sudáfrica, febrero 14 1986
En la calle una manifestante llama a que el régimen del apartheid pare el acoso sobre Winnie Madikizela Mandela en el centro de Johannesburgo.


Fotografía: Alf Khumalo - Sudáfrica, 1963
Sudáfrica va a los tribunales. Policías afuera de la corte. Todo el mundo miraba cuando los tres más grandes juicios por sabotaje empezaron en Pretoria, Ciudad del Cabo y Maritzburg. Foto del Archivo de Historia Africana Baileys.


Fotografía: Jurgen Schadeberg - Sudáfrica, agosto 26 1952
Veinte líderes de campaña aparecen en la Corte de Magistrados de Johannesburgo por un cargo de contravenir un Acto de Supresión del Comunismo.


Fotografía: Jurgen Schadeberg - Sudáfrica, agosto 26 1953
La Liga de mujeres ANC son arrestadas por la policía en una manifestación en contra de las leyes permitidas, que les prohibían entrar a ciertos pueblos sin permiso.


Fotogrfafía: Gille de Vlieg - Sudáfrica, octubre 18 1985
Pauline Moloise (madre de Ben) dos mujeres y Winnie Madikizela Mandela sollozan en el servicio funerario de Benjamin Moloise, colgado en la mañana de ese día. Casa de Khotso en Johannnesburgo.


Albert Luthuli
Fotografía: Ranjith Kally - Sudáfrica, abril 1964
El Jefe Albert Luthuli, Presidente General del Congreso Nacional Africano, Rector de la Universidad de Glasgow y Premio Nobel de la Paz en 1960, amordazado por el gobierno por no haber publicado en su país, confinado a una pequeña área alrededor de su caso cerca a Stanger en Natal.


Fotografía: Peter Magubane - Sudáfrica, marzo 21 1960
Disparando en Sharpeville.


Nelson Mandela
Fotografía: Jurgen Schadeberg - Sudáfrica, 1958
Nelson Mandela, Juicio Treason.


Fotografía: Greame Williams - Sudáfrica, 1994
Retrato de Nelson Mandela pintado en el pasto del estadio más grande de fútbol de Soweto durante un recorrido electoral.


Fotografía: Gille de Vlieg - Sudáfrica, julio 23 1985
Ataúdes en un funeral masivo en KwaThema, Gauteng.


Fotografía: Greame Williams - Sudáfrica, 1990
Grupos de derecha se reunen en la Plaza de la Iglesia de Pretoria para gritar su ira en contra de los intentos del gobierno de F. W. de Klerk de transformar el país.


Fotografía: Greame Williams - Sudáfrica, 1989
Walter Sisulu y su esposa Albertina en su casa de Soweto después de ser liberado de prisión.


Fotografía: Peter Magubane - Sudáfrica, mayo 1960
Funeral en Sharpeville: Más de 5.000 personas fueron al cementerio.


Fotografía: Greame Williams - Sudáfrica, 1990
Nelson Mandela con Winnie Mandela al salir de la Prisión Victor Vester.


LJDLP

octubre 07, 2012

MACAO, 1953

Fotografía: J. Baylor Roberts - Macao, mayo 1953
Kodachrome por J. Baylor Roberts, fotógrafo de la National Geographic.

"¡Bienvenidos! exclama Macao, un poco de Portugal en el Oriente. Aunque Portugal ha regido esta pequeña colonia por cuatro siglos son chinos los que comprenden la gran mayoría de sus 300.000 habitantes. Estos avisos en las calles muestran la dominación al por menor de los comerciantes chinos en la Avenida Almeida Ribeiro, el centro de negocios de Macao. Usualmente la avenida es inundada por peatones, bicicletas y triciclos. Este está atravesado por un arco de bambú erigido como saludo al Ministro de Territorios de Ultramar de Portugal, que realizó una visita oficial en junio de 1952."

junio 06, 2012

ROSTROS DE AFGANISTÁN - YVONNE VON SCHWEINITZP, 1953

“Faces of Afghanistan” : 120 fotografías en blanco y negro seleccionadas de su vasto trabajo en 1953.

Ese año, Yvonne von Schweinitz viajó por siete meses con el fotógrafo suizo Hans von Meiss-Teuffen que se convirtió en su compañero de viaje. Ellos dejaron Zurich en carro viajando a través de Turquía, Siria, Jordania, Israel, Irak, Irán, Pakistán y Afganitán donde ella permaneció tres meses.

Su punto de vista provee fotografías de muchos rostros de esta región a inicios de a década de 1950. A través de sus fotografías, Afganistán es caracterizado desde muchos ángulos: descubrimos los habitantes de muchas regiones y la variedad de sus tradiciones culturales, la arquitectura de sus pueblos muy diferentes a la ciudad capital de Kabul, las artesanías y su dinámica; los paisajes, en ocasiones inexplorados, y otros cultivados por el hombre o usados como presas y canteras.

Yvonne von Schweinitz estuvo en muchas excavaciones arqueológicas durante su viaje, incluyendo la del Valle Bamiyan y las famosas estatuas de Buda de las cuales las dos más grandes (de 53 y 38 mtrs de alto) fueron destruidas por los talibanes en 2001.

Estas raras fotografías por la época tienen también un valor etnográfico. Ellas ofrecen imágenes de su riqueza multiétnica y cultural, y una nación pacífica, una visión en total contradicción de lo que hemos visto en los medios por muchos años. 

Todas las fotografías son © Yvonne von Schweinitzp

Fotografía: Yvonne von Schweinitzp - Afagnistán, 1953

Fotografía: Yvonne von Schweinitzp - Afagnistán, 1953

Fotografía: Yvonne von Schweinitzp - Afagnistán, 1953

Fotografía: Yvonne von Schweinitzp - Afagnistán, 1953

Fotografía: Yvonne von Schweinitzp - Afagnistán, 1953

Fotografía: Yvonne von Schweinitzp - Afagnistán, 1953

Fotografía: Yvonne von Schweinitzp - Afagnistán, 1953

Fotografía: Yvonne von Schweinitzp - Afagnistán, 1953

Fotografía: Yvonne von Schweinitzp - Afagnistán, 1953

Fotografía: Yvonne von Schweinitzp - Afagnistán, 1953

↬/ LLDLP